En su primera visita a México, la vanguardista y contestataria, cantante, músico, actriz, escritora y poeta, Lydia Lunch, ofreció una serie de pláticas y entrevistas. En una de ellas, de entre la turba de reporteros una entrevistadora le preguntó —ávida de validación— si fue muy distinta la presencia femenina cuando inició, en comparación con la actualidad woke. Lydia respondió que en el ambiente en el que se formó de los setenta y ochenta, no importaba si eras hombre, mujer o quimera; lo vital era qué aportabas. Y también, que aportaras.
Christine Carol Newby, vanguardista y contestataria, cantante, músico, actriz de performance y escritora, conocida como Cosey Fanny Tutti, nació el 4 de noviembre de 1951 en Hull, Yorkshire, Inglaterra. Se inició y se desempeñó en arte y música en su ciudad natal de 1969 a 1972. Un año más tarde se mudó a Londres y como artista de performance representó a Gran Bretaña en la novena Bienal de París (1975) y en seguida en la Arte Inglese Oggi (1976).
Hasta 1980 giró en esos términos por Bélgica, Alemania, Holanda, Francia, Italia, Austria, Estados Unidos y Canadá. Entre 1973 y 1980 Cosey expuso y contribuyó con exhibiciones de arte postal y de performance en colectivas artísticas alrededor del mundo. Muchas de esas demostraciones constaban de desnudo y de fetichismo.
Cosey exploraba las posibilidades artísticas y conceptuales del cine y la fotografía porno, el modelaje de glamur y las dinámicas del striptease a través de cómo se perciben y cómo se mercantilizan. Llevó la belleza convencional (casi siempre a través de su persona) a situaciones en las que ella era sometida a mutilación simulada frente a la audiencia en vivo. Así, personificaba un cuestionamiento ante las nociones admisibles de lo bello.

Sonido, placer y dolor físico
En Prostitution, exposición célebre —e infame— en el Institute of Contemporary Art de Londres, Tutti escenificó roles variados: artista, modelo, músico, y a sí misma, con momentos musicales ocasionales, los cuales, en ese momento (1976), prefería en lugar de la oratoria por considerarla un obstáculo para los elementos visuales.
Su exploración en el sonido continuó bajo la óptica científica, política, comercial y como herramienta de placer y de dolor físico. En 1976 cofundó el primer grupo de música industrial, Throbbing Gristle, junto con Chris Carter, Peter Christopherson y su pareja en ese momento, Genesis P-Orridge. Throbbing Gristle rompió con una variedad de reglas establecidas formal y tácitamente en el entretenimiento comercial y sus prácticas económicas. Y logró éxito financiero con ayuda del sello musical del mismo grupo, Industrial Records.
En 1981 Cosey se sumergió en la creación audiovisual con su ahora pareja Chris Carter bajo el nombre Chris & Cosey. Innovaron en el territorio de la música electrónica bailable con el estilo Electro Body Music (EBM) y el Intelligent Dance Music (IDM), empujando la vanguardia de estos sonidos hasta la actualidad bajo el nombre de Carter Tutti (y también por separado), siempre en franca exploración de la electrónica modular.
Sus colaboraciones musicales y fílmicas derivaron en más de treinta y dos álbumes, con un éxito internacional notable.
Deseo volcánico por emprender
Volvemos a 1994. Christine regresa al mundo del arte con múltiples exposiciones en galerías y museos del Reino Unido, Norteamérica, Italia, Austria, Alemania, Lisboa, Japón, España, Portugal, Suiza y Suecia. Tras un estudio de un lustro, en el 2000 se recibió en la carrera de Arte con honores de “Primera en su clase” por la Ely Cathedral de Cambridgeshire.
De 2009 a 2010 su obra conformó la exposición itinerante “Pop Life: Art in a Material World” en la prestigiosa galería-museo Tate Modern, de Londres. Ese último año exhibió una pieza audiovisual en solitario en la Turbine Hall de la Tate Modern como parte de las celebraciones del décimo aniversario del museo.
Su ética de trabajo multidisciplinaria y continua generó una cantidad abundante de trabajos visuales y musicales, por lo menos durante los últimos quince años, a la par de incontables conferencias, paneles de discusión y otras presentaciones.
Cosey exploraba las posibilidades artísticas y conceptuales del cine y la fotografía porno, el modelaje de glamur y las dinámicas del striptease a través de cómo se perciben y cómo se mercantilizan. Llevó la belleza convencional (casi siempre a través de su persona) a situaciones en las que ella era sometida a mutilación simulada frente a la audiencia en vivo.

En 2020-21 apareció la película biográfica dramatizada Delia Derbyshire the Myths and the Legendary Tapes. El filme aborda la vida y obra de la pionera de la música electrónica, Delia Derbyshire. La directora (y actriz principal de la pieza) Caroline Catz encargó a Cosey la creación de la música; sin embargo, Tutti (de sesenta y siete años) apareció a cuadro en varias ocasiones, interpretando en cámara lo que se escucha en la banda sonora y que la directora interpreta en un brillante juego teatral-fílmico…
Cosey Fanny Tutti, hoy de setenta y cuatro años, recopila no solamente una abrumadora abundancia de ires y venires, de hipnóticas aventuras, desde la infancia hasta la madurez, lo que plasma en su biografía Art Sex Music (2017). En esta obra imbuye en el lector un deseo volcánico por emprender. Por retomar inquietudes olvidadas y hasta largamente enterradas en la resignación. Ejemplifica categóricamente la frase de Lydia Lunch: “No importa tu condición ni tus características; lo vital es que aportes y qué aportes”.
Muy activa en estos días, Tutti pone un ejemplo más que rotundo, dentro o fuera de las artes: la cosa es no dejar de hacer.

