Quienes conocen de ida y vuelta la obra de la gloriosa PJ Harvey saben que quizá el gran tesoro por descubrir fuera de sus propios discos es el hermoso ‘L’argot du bruit’, un álbum del franco-catalán Pascal Comelade, con el que firma dos temas, entre ellos el inquietante “Green eyes”.

PJ Harvey y Pascal Comelade


Veo a la gente irse / camino por esta triste ciudad.

La que canta es la de la foto y el que está a su lado es quien toca el piano. Se los presento, aunque a ella no haga falta presentarla: se trata de una joven Polly Jean Harvey, acompañada por el franco-catalán Pascal Comelade. Dos Cretinos honorarios de la primera entrega de Música Cretina para 99 Records, columna y no-programa (disponible completo al final, en formato de audio). 

Estamos en un año que ya casi se está despidiendo, pero que no por eso deja de acelerar hacia el mañana. La velocidad de las cosas, como tituló alguna vez uno de sus libros el amigo Rodrigo Fresán, cronista musical antes de ser novelista.

Lo cierto es que, por más veloz y efímero que demuestre ser todo, siempre terminamos hablando de lo mismo. Si no lo creen, pueden repasar el verso con el que arrancan estas líneas. Aunque fue escrito —y cantado— en los últimos años del siglo pasado, es imposible dejar de pensar en el aquí y el ahora.

Quienes conocen de ida y vuelta la obra de la gloriosa PJ Harvey saben que quizá el gran tesoro por descubrir fuera de sus propios discos es un tema desgarrador y hermoso que firmó junto a Comelade: “Love too soon”. Además de formar parte de la banda sonora de una película del otrora embanderado del cine indie norteamericano Hal Hartley, titulada The book of life, es una canción incluida en L’argot du bruit —algo así como La jerga del ruido—, hermoso álbum de Comelade que tenía no uno, sino dos temas con la bella Polly.

El segundo es “Green eyes”, una canción inquietante, al borde del estallido en la que la voz cantante —de ojos verdes— habla de un amante que no se atreve a sostenerle la mirada. “Me llamaba Magdalena / era tanto lo que mis ojos habían visto”, canta y se presenta en la voz de PJ desde aquel disco fechado en 1998, reeditado en el 2015 y cuyos mejores temas —los dos en los que ella participa, por supuesto— son rescatados en la antología de Pascal, Les mémoires d’un ventriloque. Allí desfilan también otros indispensables, como el francés Miossec, el maravilloso Robert Wyatt, el pionero catalán Pau Riba, el inefable Albert Pla y los fascinantes Accidents Polipoètics, entre otros.

La Harvey ha contado que conoció a Comelade allá por 1992, cuando salió de gira como telonera de aquellos ilustres olvidados que son los Gallon Drunk, cuyo disco From the heart of the town es uno de los grandes secretos de aquella primera mitad de los noventa. Y ahora que lo pienso, “Green eyes” tiene mucho del estilo trágico y etílico del grupo liderado por James Johnston, quien luego se sumó a los Bad Seeds de Nick Cave y terminó tocando e incluso componiendo con PJ.

Por entonces, cuando la Harvey los teloneaba, antes de sus recitales los Gallon Drunk hacían sonar la música del buen Pascal. Así fue como quedó prendada de su particular poética y su sonido de juguete, al punto de empezar a mencionarlo en entrevistas, lo que poco después le valió una invitación del aludido para grabar algo juntos.

L’argot du bruit es desde siempre uno de los tesoros de mi discoteca. Para que no queden dudas de por qué ocupa ese lugar, basta decir que reniega del orden alfabético y descansa en la H de Harvey, entre los discos de la cantante. Recién buscaba una foto de ellos dos en el librillo interno para ilustrar esta columna y sólo encontré un hermoso dibujo de PJ firmado por Comelade.

La foto a la que alude el inicio la robé de un video que descubrí en YouTube, y el verso que dispara estas líneas habla del desasosiego de un presente desangelado, que ni los dientes nos muestra porque sabe que no tenemos nada para darle. Solo queda la música y la poesía. Y ni siquiera por Cretinas pueden salvarnos, apenas permiten matizar el dolor y el vacío de un mundo que ya no nos tiene en cuenta ni puede sostenernos la mirada. Pero que, por suerte, aún se canta.

*Desde Buenos Aires, Argentina, escucha arriba el No-programa de Martín Pérez. “Green eyes” de Pascal Comelade con PJ Harvey suena casi al final del Lado A.


Martín Pérez